biblia satanica

† † † :::... Te amo tanto; que me mataria ahora mismo ...::: † † †

Las velas, los inciensos, las ofrendas y el cuchillo sagrado empuñado enérgicamente por el oficiante, confieren a la escena un halo completamente irreal. La luna llena, que preside un cielo plagado de estrellas, supone el atrezzo ideal para completar tan dantesco contexto.
Y como Príncipe del Planeta Tierra, Lucifer acaparó la preocupación y ocupación de sacerdotes, monjes y obispos de toda la historia, que inmortalizaron sus reflexiones, conjeturas y supuestos “descubrimientos” sobre las debilidades del Maligno en fascinantes tratados de Alta Magia a lo largo de los siglos... En una época en la que la cual la cultura y la ciencia estaban limitados a la Iglesia, resulta comprensible que algunos intelectuales inquietos, que habían llegado al sacerdocio no por vocación sino por una imposición familiar (en muchos países era tradición que el segundo hijo varón fuese entregado a la Iglesia) terminasen dedicando su tiempo a la alquimia, la astrología y otras “ciencias”, origen de nuestras actuales química o astronomía, o también la Alta Magia, considerada la Gran Ciencia.
Según los estudios bibliográficos realizados sobre estas magnas obras de Magia Negra, la necesidad de falsear el nombre del autor, y el lugar y fecha de redacción eran una argucia imprescindible para poder eludir las piras de la Inquisición, lo cual dificulta enormemente la datación exacta de estas obras. Pese a ello, muchos autores consideran el Grimorium Verum como una probable última redacción, notablemente enriquecida por diferentes fuentes, de uno de los legendarios cuarenta y dos libros de Hermes Trimegistro. Cuarenta y dos libros divididos en seis grupos de siete obras, sobre astrología, rituales, medicina, etc.
El argumento esgrimido por el autor, que a ojos del creyente no deja de tener un cierto sentido, es que, según la cita evangélica, Jesús dijo al primer Papa: “Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y la puertas del infierno no prevalecerán contra ella y te daré las llaves del Reino de los Cielos y cualquier cosa que atares en la tierra será atada en el Cielo” (Mateo 16, 18). En esta cita, en la que se sustenta en buena medida la autoridad del Magisterio de la Iglesia Católica, se pretende justificar el supuesto poder del Papa para dominar a los demonios, y para decidir en la tierra cuestiones que afectan también al mas allá.
Su libro Rituales Satánicos, al igual que antes había ocurrido con La Biblia Satánica, se ha convertido en manual y libro de cabecera de todo tipo de grupos satánicos. En España yo mismo he podido presenciar ritos satánicos oficiados siguiendo textualmente las indicaciones de LaVey. Algunos de estos sacerdotes y sacerdotisas satánicos/as, aseguran que sus pactos con el Diablo han sido completamente efectivos.
Sin embargo, según Fray Luis, y según otros muchos autores, no resulta fácil engañar a Lucifer, al fin y al cabo, se trata del Ángel más perfecto de la creación, y ni Satán, ni su extensa corte de demonios y diablos, carece de picardía y todo tipo de argucias, para engañar a su vez al mago que les invoca.